Davidjees - ¿Ansiedad?
En el transcurso del año, va subiendo la velocidad de todo y se empiezan a acumular responsabilidades y problemas. En medio de el ritmo acelerado y toda la tormenta de dificultades alrededor, todos necesitamos un poco de paz. ¿Cómo la buscamos? ¿En dónde la buscamos?
Necesitamos al menos 3 tipos de paz:
El primer tipo de paz que todos buscamos aunque no lo reconozcamos es PAZ ESPIRITUAL. Dios promete darnos paz, pero para tener la paz de Dios primero debemos hacer las paces con Dios. ¿Te diste cuenta de que todas las religiones en el mundo son una búsqueda? La búsqueda de llegar a un estado de divinidad y espiritualidad superior; la búsqueda de cumplir el ciclo de en esta vida y en la próxima; la búsqueda de paz interior y elevación de la mente; y tantas otras. El ser humano necesita estar en paz con Dios. Pero ésto no es algo que logras, es algo que fue ganado por otra persona.
Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;
(Romanos 5:1)
La Biblia dice que no podemos alcanzar con nuestros medios esa paz. Jesús sufrió el castigo que merecen nuestros pecados, para que no seamos esclavos de la culpa y el temor. En la Cruz del Calvario el derramó Su sangre para que se cumpla la justicia divina que demandaba muerte por el pecado. Cristo Jesús es el medio para llegar a Dios y estar en paz con Él.
El segundo tipo de paz que necesitamos es PAZ EMOCIONAL. Es la paz mental. A través de la música, viajes, amistades, pareja, nuevos trabajos, cambios de look y otras maneras, intentamos conseguir este tipo de paz. Haz una pequeña lista de ocasiones o aspectos en los que surge el miedo, la duda o la ansiedad ¿Logras identificar ocasiones, personas, lugares u otros detonantes que generen en ti más ansiedad y nerviosismo? ¿Te das cuenta cómo reaccionas? ¿Buscas protegerte inspirando compasión? ¿Manifiestas tu desagrado con quejas y justificaciones?
En algunas personas se desarrolla una «mentalidad de asedio» o "estoy rodeado", la sensación de que los demás se proponen explotarlas; esta sospecha puede llevarlas al aislamiento social. Hay personas que se sienten más seguras cuando tienen cierta idea de lo que pueden esperar, de modo que les disgustan los cambios repentinos.
y la paz de Dios gobierne sus corazones...
Colosenses 3:15
La palabra gobierne se refiere a la tarea de arbitrar. Es como si la paz de Dios fuera un árbitro que determina lo que es legal y lo que no en tus pensamientos y emociones.
No existe nada que te robe más rápido la felicidad, que los problemas en las relaciones. El tercer tipo de paz que necesitamos es PAZ RELACIONAL. La Biblia se refiere a este tipo de paz como paz con los hombres.
Si es posible, y en cuanto dependa de ustedes, vivan en paz con todos.
Romanos 12:18
Qué bueno que la Palabra de Dios es clara. Dios no espera que te lleves bien con todo el mundo, sino que tu corazón tenga paz. Cuando tu corazón tiene la paz de Dios, estás en paz con todos en cuanto dependa de ti. Intentar agradar a todo el mundo es la reseta para el fracaso en las relaciones. Tratar de obtener algo de los demás para completarnos, es otra clave para fracasar en las relaciones. Cuando tienes la paz de Dios, ves a los demás con los ojos de Dios. Los ves valiosos por lo que son, no por lo que puedan darte. ¿Cómo obtengo la paz de Dios?
La paz de Dios es un regalo, no algo que gano o logro. En Juan 14:27 Jesús dice: La paz les dejo, mi paz les doy. Dios no espera que la alcances o intentes ganarla; Él la ofrece como un regalo ¿La recibes? Permite que tu corazón hoy se abrace a la verdad de que Dios te ama. Abraza la verdad de que Dios resolvió por medio de Jesús todo lo que impedía que puedas estar en paz con Él. Deja que tu mente preocupada se enfoque en la belleza de Cristo, reflexiona y medita en ésto. Si Dios entregó a Jesús; eso te demuestra que Él está dispuesto a guiarte, cuidarte y protegerte.
La clave es cambiar el enfoque. La preocupación es enfocarte en lo negativo que está pasando o imaginas que va a pasar. La adoración es enfocarte en la bondad de Dios, en Su hermosura y Su poder. Ora por todo lo que te preocupa. No puedes hacer las dos cosas a la vez. Si te preocupas por algo, vale la pena orar por ello.
Dios te abraza.